Lentes BANG® inspirados por México.

Los huicholes, a diferencia de otros grupos étnicos en México no consideran la guerra como el elemento más importante; la sabiduría proviene de qué tanto trabajo puedes obtener de la tierra y de tu respeto y retribución hacia la misma.

-Jerónimo Martínez / Director de la fundación Arte Yawi.

Los wixárikas o wixáricas (huichol [viˈʐaɾika]~[viˈraɾika]), conocidos en español como huicholes, son un grupo mayoritario en Nayarit y Jalisco, México. Habitan el oeste central del país, en la Sierra Madre Occidental. El origen del arte huichol radica en una tradición ancestral, la transcripción física de las imágenes visualizadas por los chamanes huicholes; inducidas por la ingesta del Peyote (hikuri), su cactus sagrado, permitiéndoles franquear el umbral de lo desconocido y así relacionarse con lo divino.

Ninguna otra cultura prehispánica tiene un manejo del color de tan alta complejidad como el pueblo wixárika. La artesanía de esta etnia nació como una ofrenda a los dioses, aunque también como una manera de comunicar a su comunidad e incluso al resto de los hombres, los mensajes de la divinidad. La minuciosidad de su trabajo y la belleza estética de su cosmovisión otorgan al arte huichol un lugar especial; es muy fácil ver la pasión y las horas hombre dedicadas a cada pieza. Según sus creencias, cuando existe comunicación entre los dioses y las personas, a través de colores brillantes, formas y figuras, se abre un nierika: un portal; la conexión entre el pasado y el presente, como un aliciente que obliga al peregrino estar en el aquí y en el ahora junto a la sabiduría del Universo.

En Bang nos sentimos profundamente orgullosos de contar con una cultura tan ligada al arte y la espiritualidad. En nuestro proceso creativo no sólo buscamos rendir un tributo a nuestras costumbres, también queremos entenderlas, explorarlas y re-posicionarlas mediante una propuesta estética y funcional.

Lentes México


Sabemos que la mejor forma de aportar valor a objetos comunes es mediante un diseño consiente que cuente una historia; ahí es donde nacen nuestros lentes, para contar nuestra historia.

¡Gracias México por tanta inspiración!